La amistad es una cajita de cristal. Pequeña, transparente, donde guardas allí dentro todos tus pensamientos, ideas, cariño y amor. Un cristal fino donde te reflejas. Material en el que están hechos tus sueños. Son porciones de tu corazón que intentas que no se rayen nunca. Un amigo es más que una persona. Algo que no es físico, algo que siempre llevas. Es eso que recoges por el camino y guardas en tu cajita de cristal, cuidadosamente acomodado en su interior de terciopelo. Todo eso en lo que crees, en lo que confías, en lo que sientes. Eso que más allá del mundo encuentras. Eso que te abraza cuando piensas que no puedes más. Algo que lamentas no ver. Porque el amigo no se ve, no se toca, no se huele. Simplemente lo sientes. Y, aunque se encuentre sentado a tu lado, tú nunca lo ves como la materia física que es. Su esencia oculta entre los pliegues del terciopelo de tu cajita de cristal. A veces lo miras a los ojos. A veces sientes su presencia. Sin embargo, el amigo no es la persona que ves. Es la persona que sientes. Es aquello por lo que darías todo. Menos tu cajita de cristal… Claro, que hay veces que tu cajita de cristal se rompe, porque aquellos a quien guardas en su interior la hacen explotar desde dentro. Te encuentras con que en tu interior solo hay pequeños fragmentos inconexos, que no hacen otra cosa más que sangrar y abrirte heridas cada día que pasa. Cuando intentas reconstruir tu caja, te das cuenta de que por mucho que lo intentes, nunca volverá a ser la misma; siempre le quedarán parches y pequeñas roturas, que te recordarán para siempre lo que antes había ahí, lo que antes estuvo allí y que se fue de la manera más brutal. Sin embargo, nunca aprendes, vuelves a meter las mismas esencias una y otra vez, hasta que, cuando quieres darte cuenta y parar con la locura, es demasiado tarde para volver a reconstruirte. No obstante, siempre suele aparecer (o eso dicen) algo o alguien que te ayuda a reponer tu pequeña cajita, o bien volviendo a fabricar poco a poco el cristal que habías perdido o bien regalándote la suya propia. Esto es un proceso lento, en el que, por encima de todo, tienes que ser fuerte y seguir adelante para recuperar lo perdido y no volver a perderlo nunca más.
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Gracias ^^
ResponderEliminarPues no se, no es de loos más dificiles, la verdad, u.u
Hoy no te escribo mucho, tengo un trmendo dolor de cabeza despues de lo tuyo de filo XDD
besos!
P.D: gracias por las chuches ^^
De todas las entradas que has escrito creo que esta es la que más me gusta^^
ResponderEliminarGracias por existir...
tQ, besotes!